Respuesta rápida: un detector de rotura de cristal acústico escucha una secuencia asociada al impacto y la fractura del vidrio. Se instala dentro de la estancia, orientado hacia los paños que debe cubrir y sin cortinas ni muebles que atenúen el sonido. No sustituye al contacto de apertura ni al detector de movimiento: cada uno identifica una fase distinta de una posible intrusión y debe probarse por separado.

Cómo funciona un detector de rotura de cristal
Los modelos acústicos no reaccionan simplemente a un ruido fuerte. Analizan un patrón. En la documentación de GlassProtect, el micrófono identifica primero una componente de baja frecuencia asociada al impacto y después otra de alta frecuencia relacionada con la fractura y la caída de fragmentos. Esa doble condición ayuda a descartar sonidos cotidianos que solo se parecen a una parte del evento.
El intervalo y el alcance dependen del equipo. Como ejemplo concreto, Superior GlassProtect Fibra espera las dos componentes dentro de 1,5 segundos. Los manuales de GlassProtect y de su versión Fibra indican una cobertura acústica de hasta 9 metros y un ángulo de colocación no superior a 90 grados respecto a las ventanas. Son límites documentados de esos modelos, no una regla universal para cualquier fabricante.
El sensor necesita estar armado para generar una alarma de intrusión, salvo que una función o entrada se configure de otro modo. Al detectar el patrón, transmite el evento al panel; desde allí puede activarse una sirena interior o exterior, una notificación y, si el sistema está conectado, una señal hacia la central receptora.
¿Detectará cualquier vidrio roto en la vivienda? No. La distancia, el tipo de cristal, la reverberación y el mobiliario cambian el resultado. Considera este caso: una puerta acristalada queda a ocho metros en línea recta, pero una cortina gruesa permanece cerrada entre el vidrio y el micrófono. La distancia parece válida y, aun así, el tejido puede atenuar el sonido suficiente para impedir la detección.
También existen sensores de impacto o vibración fijados a la carpintería y equipos combinados. No conviene llamar “detector de cristal” a todos como si funcionaran igual. El proyecto debe identificar si se quiere reconocer el ataque sobre el paño, la fractura acústica, la apertura de la hoja o el paso posterior por la estancia.
Dónde instalarlo y qué obstáculos importan
La ubicación empieza por un inventario de superficies acristaladas: ventanales, puertas de terraza, ventanas accesibles, lucernarios y cerramientos interiores que formen parte del riesgo. Después se comprueba qué paños comparten estancia, qué distancia los separa del detector y si el sonido puede llegar sin barreras.
El manual de GlassProtect desaconseja cubrir la salida del micrófono con cortinas, plantas, muebles u objetos decorativos. Si una ventana utiliza cortinas gruesas, el fabricante propone situar el equipo entre la cortina y el vidrio cuando la instalación lo permita. La solución no consiste en subir la sensibilidad sin probar: eso puede aumentar reacciones a ruidos ajenos al objetivo.
Las superficies con láminas de seguridad, protección solar o cinta resistente al impacto merecen una revisión específica. La documentación del fabricante advierte que su detector acústico puede no reaccionar a cristales cubiertos con determinadas películas y recomienda estudiar detección de impacto. El tipo de vidrio y su tratamiento se confirman antes de cerrar el proyecto.
La señal de radio también cuenta. Una buena acústica no compensa una comunicación inestable con el panel. Paredes, forjados, metal y grandes objetos pueden reducir el enlace. Por eso se ejecutan tanto el test de zona de detección como la prueba de intensidad de señal en la posición final, con cortinas, puertas y muebles en su uso habitual.
Considera este caso: un salón tiene dos ventanales y una puerta corredera de cristal. Un único detector puede parecer suficiente por metros, pero una estantería divide la estancia y una cortina cubre uno de los paños. La visita técnica puede concluir que hay que mover el sensor, cambiar el tipo de detección o dividir la cobertura. La guía sobre protección de pisos bajos con patio o terraza muestra por qué los accesos se estudian por recorrido.
En viviendas con varias plantas no se suma la distancia atravesando forjados. Cada estancia se evalúa por su acústica real. Tampoco se instala un micrófono exterior salvo que el fabricante lo contemple: GlassProtect y CombiProtect están documentados para uso interior.
Rotura, apertura y movimiento no son equivalentes
El contacto magnético informa de que una hoja se ha separado de su marco. Puede detectar una puerta o ventana abierta sin que se rompa el cristal. El detector acústico reconoce el patrón de fractura, aunque la hoja no llegue a abrirse. El detector de movimiento cubre un volumen interior después de que alguien entre en su campo.
Estas capas responden a preguntas diferentes. Si una persona fuerza el marco sin romper el vidrio, el sensor acústico puede no intervenir. Si rompe un paño fijo y entra sin abrir la hoja, el contacto magnético seguirá cerrado. Si alcanza una zona cubierta por movimiento, esa tercera capa puede generar otro evento. La combinación se decide por arquitectura y riesgo, no por acumular dispositivos.
Un detector combinado tampoco protege todo por definición. El manual de CombiProtect documenta, para ese modelo, detección de movimiento de hasta 12 metros y rotura de cristal de hasta 9 metros. Son dos funciones con geometrías y pruebas distintas dentro de un mismo equipo. La guía de detectores para una vivienda ayuda a separar apertura, movimiento, fotodetección y riesgos técnicos.
Durante el Modo Noche, el detector de cristal puede permanecer armado mientras la familia circula por otras zonas. Eso puede ser útil para proteger el perímetro sin activar movimiento en pasillos ocupados. Sin embargo, la asignación depende del área, la rutina y el equipo; no debe asumirse que todos los sensores perimetrales se incluyen automáticamente.
¿Más sensores significan mejor verificación? Solo si los eventos son coherentes y la instalación está bien mantenida. La Orden INT/316/2011 establece procedimientos técnicos para que la central receptora de alarmas verifique las señales. Un evento acústico puede contribuir a la secuencia, pero no autoriza por sí solo a afirmar que existe una intrusión confirmada.
Considera este caso: se registra rotura de cristal y, segundos después, movimiento en la misma estancia. La cronología aporta más información que cualquiera de los dos eventos aislados. Aun así, la CRA debe aplicar el procedimiento previsto, revisar las señales disponibles y valorar otras causas antes de comunicar una alarma real.
Cómo probarlo y coordinar el resultado con CRA
La prueba no consiste en romper un cristal ni reproducir un audio desde el móvil. Se inicia desde el modo de test definido por el fabricante y se realiza con el procedimiento o simulador adecuado. El manual de GlassProtect describe una secuencia controlada que reproduce impacto y alta frecuencia; cualquier ensayo debe proteger el vidrio, las personas y el entorno.
Antes de empezar, se avisa a usuarios, mantenedor y CRA cuando el sistema esté conectado. Se identifica el detector, la estancia y los cristales que debe cubrir. Después se comprueba cada paño desde una posición representativa, no solo junto al sensor. El resultado debe incluir activación, nombre de zona, llegada al panel, transmisión y restauración.
La sensibilidad se ajusta con el test de zona, no por intuición. También se encienden los equipos que suelen funcionar en la estancia —climatización, persianas o aparatos ruidosos— para observar interferencias. Si el detector reacciona a condiciones habituales, se revisan sensibilidad y ubicación antes de dejarlo operativo.
¿Basta con que el LED responda? No. Considera este caso: el sensor reconoce el patrón y enciende su indicador, pero la señal de radio no llega de forma estable al panel. La prueba local sería positiva y el recorrido completo fallaría. Por eso se verifican dispositivo, panel, aplicación, sirena, comunicaciones y recepción en CRA.
La Orden INT/316/2011 incluye la detección y transmisión de incidencias dentro de las comprobaciones de mantenimiento. En sistemas conectados, la instalación y conservación deben coordinarse con una empresa de seguridad habilitada conforme a la Ley 5/2014. La guía para probar una alarma conectada sin generar avisos innecesarios detalla esa preparación.
Después de reformas, cambio de cortinas, sustitución de ventanas o instalación de láminas se repite el ensayo. Esas modificaciones alteran el camino acústico o el comportamiento del vidrio. GH MySeguridad, Registro DGP 4064, puede revisar el detector de rotura de cristal dentro de una alarma para casa completa. El siguiente paso es solicitar un estudio técnico que asigne a cada acceso su detección, prueba y respuesta.
Fuentes consultadas · 05/11/2026
- Ajax Systems: manual de usuario de GlassProtect.
- Ajax Systems: manual de usuario de Superior GlassProtect Fibra.
- Ajax Systems: manual de usuario de CombiProtect.
- Orden INT/316/2011 sobre funcionamiento de los sistemas de alarma (BOE).
- Ley 5/2014 de Seguridad Privada (BOE).
Los alcances y tiempos citados corresponden a modelos concretos y no sustituyen la ficha del equipo instalado. La cobertura final depende del vidrio, la estancia, los obstáculos, la comunicación, la configuración y el servicio contratado.